Bancos como HSBC y Santander tienen la obligación por estatutos de consumir preferentemente papel con certificado de que provenga de bosques manejados de forma sustentable, explicó Armando Santacruz, director de Grupo Pochteca, un conglomerado dedicado a la venta de papel y a la distribución de productos químicos y alimentos.
La compañía obtuvo recientemente el aval por parte del Consejo de Manejo Forestal (FSC, por sus siglas en inglés) como distribuidor capaz de rastrear el origen y manejo de los papeles desde el bosque hasta el consumidor final.
"En México, el mercado ya empieza a premiar productos que cuidan el medio ambiente sobre otros, y cada vez más las empresas se están dando cuenta de que si no siguen prácticas sustentables van a acabar con la fuente de sus ingresos", dijo Santacruz.
El papel representó 23 por ciento de las ventas de la empresa el año pasado.
Con la certificación de cadena de custodia del FSC, Pochteca asume el compromiso de vigilar que toda la cadena productiva, desde el bosque hasta sus clientes impresores implementen mecanismos de control.
Para obtener la aprobación del organismo, la empresa debió garantizar que los papeles certificados se manejen de tal forma que no se alteren ni se mezclen con papeles sin certificación durante su transporte, almacenaje o incluso en el proceso de guillotinado.
El directivo señaló que las dependencias de la administración publica federal están obligadas por decreto a adquirir papel que contenga fibras recicladas, que es uno de los requisitos que comprende la certificación de FSC.
La estrategia de negocio de la empresa se enfocará a atender a pequeñas y medianas empresas para diversificar su riesgo y obtener mayores márgenes, explicó Santacruz.
En 2006, Grupo Pochteca adquirió en asociación con Mexichem a Grupo Dermet, comercializadora de productos químicos y alimenticios, y a principios del 2008 adquirió Adydsa.