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Tarjetas de presentación, un pedazo de papel que dice mucho

La tarjeta de presentación, este rectángulo de 9 x 5 cm con los datos personales impresos, tan habitual en el ámbito comercial actual, tiene una larga historia, se usaron desde el s. XV en China.

Su uso cotidiano se generalizó entre las clases altas europeas  a partir del s. XVII, en donde la tarjeta de visita estaba ligada al estilo de vida aristócrata, consistía en una tarjeta sin más adorno que el nombre.

Alrededor de las tarjetas de visita existía un sofisticado sistema de comunicación, se dejaba una tarjeta en una casa si se deseaba hacer una visita, esta era recibida por el personal de servicio, si era devuelta en un corto lapso de tiempo significaba que se aceptaba la visita.

Este tipo de tarjetas se dejaban además de formalizar las visitas se dejaban por diversos acontecimientos, envío de felicitaciones,  condolencias, se usaban mensajes cortos o se escribían siglas en la tarjeta, el dominio del arte de protocolo era una señal de distinción entre la élite de la época.

Incluso hay una patente registrada por Disdéri en 1854, era una tarjeta con un retrato personal de un tamaño similar a las tarjetas actuales.

La tarjeta de visita evolucionó y comenzó a emplearse por profesionistas y compañías con una función comercial.

El diseño de una tarjeta de presentación es un desafío a la creatividad por su espacio tan reducido, sin embargo existen excelentes ejemplos de tarjetas realmente bonitas y originales.

La tarjeta corporativa refleja el carácter de la compañía a la que representa, transmite los atributos asociados a la marca, la selección adecuada del papel puede darle mucha presencia y le proporciona formalidad a la compañía,

Es importante tomarse el tiempo para la selección de un papel que sea diferente a lo usual,  tendrá más impacto y recordación, existen muchas opciones en papeles finos para elegir el ideal.

Incluso en una época tan apegada a lo tecnología no hay segundas oportunidades para dejar una buena impresión.

Es recomendable usar los recursos digitales, se pueden imprimir códigos QR que nos lleven a la página web de la compañía, a las redes sociales,  blog o tienda en línea.

Actualmente las tarjetas de presentación se siguen imprimiendo en gran cantidad, debido a existen muchas formas de pasar los datos de contacto pero dejar una tarjeta con un buen diseño y en un bonito papel todavía es un acierto.