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El ácido oxálico (C2H2O4), o ácido etanodioico, es un ácido carboxílico.

Físicamente son cristales incoloros,  solubles en agua y en alcohol, no presenta olor y es de sabor amargo.

El ácido oxálico es estable, debe almacenarse en lugares ventilados y secos, lejos de materiales oxidantes y bases, no es inflamable, pero se descompone a altas temperaturas en ácido fórmico, monóxido de carbono y dióxido de carbono.

Se debe evitar el contacto directo, y la inhalación, en su manipulación se debe usar el equipo de seguridad indicado en la hoja de seguridad.

Los oxalatos y el ácido oxálico están presentes en la naturaleza en algunas en las plantas como las oxalis, también en algunas frutas, y en muchas especies comestibles como las espinacas, el cacao, nueces, bayas, incluso se encuentra presente en pequeñas cantidades en la miel de abeja, es  uno de los ácidos orgánicos más fuertes que existen, es 3,000 veces más potente que el ácido acético.

El ácido oxálico se obtiene por el calentamiento del formiato sódico a 360 ° centígrados, se libera el oxígeno y se obtiene oxalato cálcico.

Tiene usos y aplicaciones en diversas industrias:

El ácido oxálico es muy usado para la limpieza de pisos como el mármol o granito, remueve manchas de origen animal, vegetal y mineral, es usado para pulir las superficies y para que adquieran brillo.

Puede limpiar y blanquear de superficies como la madera y cuero.

Se usa en aplicultura, como parte de un tratamiento contra la Varroa, un parásito que afecta a las abejas.